ALUMNOS

El alumno es el sujeto y objeto de la educación. Es quien da vida a la institución.

En general se espera que la gran mayoría de los alumnos sean adolescentes, por lo tanto se pretende la formación de ellos dentro de las premisas que se han señalado con anterioridad. Se busca la formación del educando que lo prepare para la toma de decisiones que determinarán, en buena medida, su actuación por el resto de su vida. Independientemente de los conocimientos, habilidades y destrezas que se desarrollen en el individuo, se busca la oportunidad de “aprender a ser”, esto es, desarrollar juicios más responsables por sus acciones y valorar la importancia de la convivencia social sana y armónica.

El estudiante que curse y termine sus estudios en esta institución, deberá estar apto para desempeñarse exitosamente en las etapas posteriores de su formación o dentro del campo laboral en caso de integrarse tempranamente a él. Deberá ser creativo y capaz de construir su propio conocimiento a partir de las bases que se le están brindando día a día como parte de la estrategia de su formación.

Además, como parte de su cultura, será capaz de trabajar en equipo, sin perder su individualidad ni su capacidad de liderazgo. Su formación integral comprenderá aspectos tales como la asimilación de valores fundamentales como la honestidad, libertad, solidaridad, trabajo, entre otros, que desarrollen la esfera afectiva para su actuación con profesionalismo, capacidad crítica y responsabilidad social.